  Detalle de la recogida del drenaje y determinación de la ETp por balance hídrico. |
Ochoa, J.1, Miralles, J. 1, González, A2. López-Marín, J2.
1Departamento de Producción Vegetal. Universidad Politécnica de Cartagena 30203 Cartagena. Murcia.
2Departamento de Hortofruticultura. Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Alimentario. Estación Sericícola. C/Mayor s/n. 30150. La Alberca. Murcia Dirección de e-mail: jesus.ochoa@upct.es
1. Introducción
El clavel enano es una especie ornamental muy popular por su vistosa y prolífica floración, introducida en nuestro país como planta de maceta y jardín. Dentro del grupo de variedades de clavel enano denominados genéricamente “Carnelia”, la firma comercial Barberet & Blanc ofrece la serie “Oriental”, cuyo abanico de variedades destaca por sus excelentes cualidades ornamentales (López-Marín et al. 2008) y buena tolerancia a diversos factores ambientales.
En los últimos años, las especies hortícolas y ornamentales que se cultivan en algún tipo de medio de cultivo orgánico son muy abundantes, tendencia que continúa en alza (Blok y Urrestarazu, 2010). De entre todos los medios de cultivo disponibles, la turba sigue siendo, con diferencia, el más utilizado a escala mundial para la producción de especies ornamentales en contenedor, alcanzando más de 25 millones de metros cúbicos de turba anuales sólo en territorio europeo (Verhagen y Boon, 2008). A pesar de que parece existir una tendencia en el uso de materiales alternativos (cortezas, arena, productos de madera, productos volcánicos, compost, etc.), particularmente en países del sur de Europa, sigue siendo palpable que la mayoría de los productos que encontramos en el mercado ornamental y de la jardinería utilizan o contienen turba como componente principal. Después de la turba, la fibra de coco, o los materiales basados en ella, son uno de los materiales alternativos más utilizados en la producción de cultivos ornamentales.
En la elección de sustratos para la producción de plantas ornamentales en contenedor es importante contemplar algunas propiedades físicas concretas relacionadas con la disponibilidad de agua y aire (Masaguer y López-Cuadrado, 2006). Aun cuando lo anterior es cierto, no parece que tengan tanta importancia los componentes particulares como las propiedades físicas resultantes y su posterior manejo en vivero (Marfá y Orozco, 1995). De lo anterior se desprende que un buen manejo deberá procurar el uso más eficiente posible del agua de riego, especialmente en áreas con escasez hídrica, sin que ello repercuta en la consecución de un producto de calidad.
El objetivo de este trabajo fue evaluar la influencia de cuatro mezclas de sustrato, preparados con fibra de coco como componente principal, sobre aspectos fisiológicos relacionados con el estado hídrico, intercambio gaseoso, eficiencia fotosintética y características ornamentales de seis variedades de clavel enano de la serie Oriental cultivados en maceta bajo invernadero.
2. Materiales y métodos
El ensayo se realizó en un invernadero con PE térmico de 200 µ. Se utilizaron seis variedades de clavel (esquejes enraizados en tacos preforma) de la serie Oriental suministradas por Barberet & Blanc: “My Fair Lady”, “Limone”, “Camille Pink”, “Chiffon”, “Polaris” y “Summerdress” (http://www.barberet.com/carnelia.asp). El trasplante se realizó el 22 de enero a macetas de polietileno negro de Æ 12 cm, rellenas con mezclas M1 (10:7:3; v:v:v) y M2 (10:3:7; v:v:v) a base de fibra de coco A (100% fibra):turba:vermiculita, y M3 (10:7:3; v:v:v) y M4 (10:3:7; v:v:v) a base de fibra de coco B (80% fibra y 20% chips):turba:vermiculita. Las propiedades físicas de las mezclas han sido descritas anteriormente (Ochoa et al., 2009).
Las plantas fueron regadas con un sistema automático programable en riego por goteo, entre 3 y 7 veces por semana, según demanda evaporativa. La cantidad promedio de agua aportada por planta y riego para todo el periodo de cultivo fue de 112 mL por día.
El potencial hídrico foliar (Yh), el potencial osmótico (Yo), potencial de presión (Yp), fotosíntesis neta (Pn) y la conductancia estomática foliar (gs) fueron medidos a los 111 días desde el trasplante. Las medidas fueron realizadas al mediodía y justo antes de la aplicación del siguiente riego. Se evaluaron 6 plantas por mezcla de cultivo y variedad, escogidas al azar. Las determinaciones del potencial hídrico fueron realizadas con una cámara de presión (Soil Moisture Equipment Co., mod. 3000, Scholander-Hammel). El potencial osmótico se determinó con un osmómetro de presión de vapor Wescor 5500, según Gucci et al. (1991). El potencial de presión se calculó como diferencia entre los anteriores potenciales.
La fotosíntesis y conductancia estomática fueron medidas utilizando un aparato portátil de intercambio gaseoso CIRAS-2 Portable Photosynthesis System (PP-Systems, USA), la velocidad del flujo de aire circulante dentro del sistema, durante el período de medida, fue de 200 mL min-1, con 350 ppm de CO2, 100% de humedad relativa y 1500 µmol m-2 s-1 de PAR. Se realizaron 4 repeticiones por cada tratamiento y dos medidas por planta.
Para la evaluación del comportamiento hídrico de los sustratos se procedió a la colocación de unos bidones de plástico de capacidad 2 L por debajo de cada maceta, en 6 macetas por cada una de las mezclas de sustrato y variedad. Los drenajes producidos fueron medidos a los 30 minutos después de cada riego, desde la semana 6 hasta la semana 16, semana coincidente con la finalización del cultivo y la realización de las medidas de parámetros del estado hídrico e intercambio gaseoso de las plantas (13 de mayo de 2008). La evapotranspiración (ETp) fue calculada como diferencia de riego aportado y el drenaje obtenido por planta.
La significación de los efectos del tipo de sustrato y de la variedad fue analizada mediante un análisis de varianza (ANOVA) bifactorial. Las medias de los tratamientos fueron separadas mediante la Prueba de Tukey (p<0.05).
3. Resultados
Todas las variedades mostraron un buen crecimiento y características ornamentales adecuadas al tipo varietal, destacando el elevado nº de botones florales en todos los casos. No se encontraron diferencias significativas en ninguno de los parámetros de crecimiento, floración, duración del ciclo de cultivo, SPAD, etc.
Por lo que respecta a las relaciones hídricas, cabe destacar que todas las variedades presentaron valores de potencial hídrico indicativos de un buen nivel de hidratación de los tejidos foliares (Gráfica 1). Particularmente, las variedades "My Fair Lady", "Limone" y "Chifon" presentaron valores de potencial hídrico significativamente más elevados (menos negativos) que las variedades "Camile", "Summerdress" y "Polaris" (Gráfica 1A) lo que identifica a estas tres últimas como las más sensibles a los cambios del estado hídrico del sustrato. Este aspecto es de vital importancia de cara a la realización de un buen manejo del riego en el vivero, sobre todo cuando éste se encuentra localizado en áreas mediterráneas sometidas a condiciones de aridez climática y el tipo de sustrato (o mezcla de ellos) presentan características más secas, o lo que es lo mismo presentan un contenido de agua fácilmente disponible (ADD) más reducido en comparación con la turba.
A pesar de lo anterior, los valores de potencial hídrico fueron mayores de -0.6 MPa en todas las variedades, aspecto que, unido a los elevados valores de conductancia estomática y fotosíntesis (Gráfica 2) son un buen indicador de su excelente comportamiento hídrico, especialmente cuando es conocido que valores del potencial hídrico entre -0.7 y -1.2 MPa son los responsables del cierre estomático de un buen número de especies vegetales (Ackerson, 1985). Álvarez et al. (2009) observaron un importante descenso de la conductancia estomática (cierre de estomas) en plantas de clavel sometidas a estrés hídrico severo, cuando éstas alcanzaron valores de potencial hídrico ligeramente superiores a -0.8 MPa. Torrecillas et al. (2003) observaron, en especies del género Cistus, una correlación positiva entre el potencial hídrico y parámetros de intercambio gaseoso, tales como la conductancia estomática y la fotosíntesis. En este trabajo, ha sido posible observar que las variedades con valores de potencial hídrico significativamente mayores (es decir, valores menos negativos y, por tanto, plantas más hidratadas) han mostrado valores de conductancia estomática y fotosíntesis significativamente más elevados que las variedades con valores de potencial hídrico menores (valores más negativos y, por tanto, plantas menos hidratas).
Por lo que respecta a las mezclas empleadas, sólo la mezcla M2 produjo valores de potencial hídrico significativamente menores (más negativos) que el resto (Gráfica 1B), posiblemente debido a sus limitadas propiedades físicas relacionadas con una menor capacidad de retención de agua (Ochoa et al., 2009). En estos mismos términos, todas las mezclas empleadas en el ensayo mostraron un buen comportamiento, permitiendo a las variedades estudiadas mantener unos adecuados valores de potencial hídrico.
Todas las determinaciones y parámetros hídricos comentados anteriormente han servido para determinar la idoneidad de las mezclas utilizadas en este ensayo para el cultivo de clavel en maceta, demostrando además que son esenciales unas buenas propiedades físicas junto a un buen manejo del cultivo en términos hídricos.
El volumen total de agua aplicado en todas las mezclas de sustratos durante el periodo de evaluación fue de 7’25 L por planta. El drenaje y la evapotranspiración (ETp), medidos se muestran en la Grafica 2. Las mezclas M1, M3 y M4 originaron una evapotranspiración (ETp) significativamente mayor que M2. Lo contrario fue observado en el drenaje. Las mezclas M1, M3 y M4 drenaron significativamente un 12'30% menos que la mezcla M2 (Gráfica 2), lo que supuso que M2, con una menor capacidad de retención de agua y una mayor aireación, drenara un volumen cercano al medio litro por planta más que el resto de mezclas. Este hecho es muy significativo en regiones áridas en las que cobra especial importancia el manejo del agua y donde existe una considerable presión sobre el sector industrial de planta ornamental por la producción cada vez más eficiente y con menor consumo de agua.
Como conclusión podemos destacar que las variedades empleadas presentan una excelente calidad ornamental y productividad floral cuando se cultivan en sustratos que incorporan fibra de coco como componente principal. Exceptuando M2, las mezclas empleadas en el estudio (basadas en fibra de coco como alternativa a la turba), mostraron una buena aptitud, planteándose como alternativas interesantes a la turba en el cultivo de clavel en maceta, fundamentalmente por el excelente comportamiento hídrico observado en las variedades empleadas. Es posible que la diferencia de comportamiento de M2, respecto del resto de mezclas, se debiera a su inferior contenido en agua fácilmente disponible, parámetro que pudo condicionar una menor capacidad de retención de agua y, por tanto, valores más negativos de potencial hídrico, circunstancia que podría corregirse con riegos algo más cortos y frecuentes.
Agradecimientos
Este trabajo ha sido financiado por el proyecto POI 07-004 del IMIDA y el material vegetal suministrado por Barberet & Blanc (Puerto Lumbreras, Murcia).
Bibliografía
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Blok, C., Urrestarazu, M. 2010. EL uso de los sustratos en Europa es cada vez mayor. Horticultura Global, 289: 50-55.
López-Marín, J., Gálvez, A., Rodríguez, C. M., Conesa, E. , Ochoa, J., y González, A. 2008. Utilización de la fibra de coco como sustrato alternativo a las turbas en cultivo de clavel para maceta. Actas del VIII Congreso Científico de SEAE: 1-7.
Marfá, O., Orozco, R. 1995. Non saturated hydraulic conductivity of perlites. Some effects on pepper. Acta Horticulturae, 401: 235-242.
Masaguer, A., López-Cuadrado, M.C. 2006. Sustratos para viveros. Horticultura Internacional, 60: 44-50.
Ochoa, J., Conesa, E., García de Rosa, B., González, A., López-Marín, J. 2009. Producción de variedades de clavel enano serie “Oriental” para maceta y jardín (I): Sustratos y comportamiento de variedades. Horticultura Internacional, 72: 30-33.
Torrecillas, A., Rodríguez, P., Sánchez-Blanco, M.J. 2003. Comparison of growth, leaf water relations and gas exchange of Cistus albidus and C. monspeliensis plants irrigated with water of different NaCl salinity levels. Scientia Horticulturae, 97: 353-368.
Verhagen, H.B., Boon, H.T. 2008. Classification of growing media on their environmental profile. Acta Horticulturae, 779: 231-238.