Un plato lleno de salud
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5º Congreso Panamericano para la promoción frutihortícola Mariano Winograd · 26/01/10 
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| El 5º Congreso Panamericano de incentivo al consumo de frutas y hortalizas para la promoción de la salud, se reunió en Brasilia bajo el slogan de “Un plato lleno de salud” y constituyó sin duda el de mayor envergadura política y trascendencia de todos los realizados hasta ahora. Por los movimientos 5 al día de Latinoamérica estuvieron Isabel Zacarías y Fernando Vio (Chile), Cristina Olaizola (Venezuela), Mariano Winograd (Argentina), Floria Lucovich (México), y Gloria Prada (Colombia). Asimismo profesionales e investigadores de Bolivia, Paraguay, Ecuador y Cuba. A criterio de los asistentes extranjeros el compromiso ministerial indicado marca rumbo y alinea el tratamiento del problema en América Latina con el que viene adquiriendo en Europa, Asia y los Estados Unidos, cuyos sistemas políticos, educativos y sanitarios están crecientemente abocados a la temática. Resultó estimulante el compromiso de funcionarios del más alto nivel vinculados con la salud, la educación, el medio ambiente, la agricultura familiar y empresarial, así como la lucha contra el hambre y el aseguramiento alimentario. Se destacó el carácter ineludible e impostergable de la convergencia entre las agendas productiva y sanitaria, resultando resaltado que la crisis de fines de 2008 trascendió aspectos alimentarios, ambientales y financieros, llegando a sugerirse que podría ser el anticipo de una crisis civilizatoria y generar cuestionamientos severos a la sustentabilidad del sistema agrícola tal como lo conocemos en que las decisiones productivas tienen una lógica independiente del sistema nutricional. Resultó contundente el reconocimiento de que el movimiento ambientalista ha sido más hábil que el de la salud y la alimentación para imponer mediciones de impacto. La sinergia de asociación entre quienes promovemos un cambio de paradigma alimentario y los ambientalistas podría darnos muchísima fuerza, ya que ellos son uno de los movimientos sociales más exitosos en la internacionalización de sus propuestas y demandas. Los investigadores se preguntan acerca de las consecuencias epidemiológicas de los cambios sociales ocurridos en las últimas décadas, poniendo acento en los determinantes sociales de salud y enfermedad. Al respecto se destacan tres corrientes: la ambiental, la microbiológica y la social, las tres advierten la transición epidemiológica, y una acumulación histórica de reclamos para una intervención explícita en contra de las inequidades. Como aspectos críticos se advirtió la escasez de frutas y hortalizas en la merienda escolar y el bajísimo consumo en las comunidades periféricas y de bajos ingresos a las cuales la oferta no accede por insuficiencia de los canales comerciales existentes. El principio de la soberanía alimentaria surge como una reacción a un sistema globalizado controlado por grandes corporaciones y la reivindicación del derecho a decidir qué comer y como producirlo. En el comienzo este debate estaba restringido al mundo rural, pero actualmente ha incluido la dimensión del consumo y la preocupación por ciudadano urbano, cuya elección determina la tendencia de la producción y distribución. Enrique Jacoby de la OPS se encargó especialmente de advertir la paradoja del sistema de subsidios agrícolas que ha promovido una agricultura insustentable en el uso de la energía, siendo hoy uno de los principales responsables del fenómeno del cambio climático y calentamiento global. En contrapartida se propone un cambio de enfoque y prácticas que prioricen la sustentabilidad y la diversidad. Jacoby enfatizó en que no es un problema de falta de información, ni mucho menos individual. La solución es política ya que es el ambiente el que condiciona nuestras conductas, y si bien reaccionamos individualmente frente a los riesgos inmediatos no lo hacemos frente a los futuros. En síntesis nuestro problema no es la pobreza de nuestro marketing social sino nuestra falta de poder relativo. Síntesis final El congreso permitió verificar que hoy los trabajos más importantes que explican la obesidad no tienen origen médico sino en cientistas políticos que analizan y discuten el sistema agrícola. El congreso consensuó que la visión segmentada y profesional a ultranza que hemos sostenido en el movimiento 5 al día no ha sido suficiente, y resulta urgente actualizarla para buscar agendas más próximas al poder, que conmuevan y logren un efecto indirecto para modificar el paradigma de la alimentación. Los problemas colectivos son políticos y no individuales, 5 al día ha constituido una acción publicitaria dirigida a los consumidores, pero el desafío actual está en el cambio del sistema agrícola y de distribución. Los problemas a resolver en este sentido tendrás como prioridad cuestionar los subsidios a la agricultura, transporte y energía, que generan externalidades negativas vinculadas con el monocultivo, la pérdida de biodiversidad, el despilfarro del agua y el cambio climático. En cuanto a los alimentos ultraprocesados, discutir la actitud de la industria que apela a la autoregulación y apoyar acciones públicas que disuadan su consumo y promuevan el de los alimentos frescos. Para resolver externalidades negativas se deberá acudir a regulaciones, impuestos e incentivos que ayudarán a crear nuevos mercados. El congreso cerró con un fuerte entusiasmo, entendiendo haber explicado algunas de las dificultades irresueltas y pretendiendo establecer nuevas y contundentes formas de enfrentar el desafío que nos ocupa, cuya relevancia y urgencia crece progresivamente cada año. Mariano Winograd mariano.winograd@gmail.com Coordinador Mesa Latinoamericana de movimientos 5 al dia. Puede leer el artículo completo en Horticultura
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