Agroseguro ha financiado una investigación sobre la recuperación del crecimiento y desarrollo de arbustos ornamentales sometidos a una simulación de pedrisco en Campo de Cartagena, Murcia, realizado por investigadores del Departamento de Producción Vegetal de la Universidad Politécnica de Cartagena(1) y la Unidad Asociada al Consejo Superior de Investigaciones Científicas de «Horticultura sostenible en zonas áridas»(2).
La investigación se realizó con arbustos ornamentales en maceta: Adelfa de flor amarilla y de flor rosa (Nerium oleander), Romero (Rosmarinus officinalis ) y Lavanda (Lavandula angustifolia). Durante la fase de producción en vivero se procedió a causar manualmente heridas en ramas, rompiendo hojas y defoliando parcialmente las plantas (pedrisco moderado). Tras la simulación del pedrisco se fijaron tres tratamientos a) plantas podadas hasta perder el 75% de su volumen, b) plantas podadas hasta perder el 50% de su volumen, c) plantas no podadas y plantas control (no dañadas ni podadas).
Los resultados indican que la poda redujo el tamaño final de las plantas de las dos adelfas, más en altura (20% de reducción del control) que en anchura, pero las dos intensidades de poda estudiadas (50% y 75%) no produjeron efectos muy diferentes entre sí. Las poda de las plantas de romero sometidas a la simulación de pedrisco redujo su altura pero no su anchura, porque el romero respondió bien llenando la planta de brotaciones basales. La influencia del pedrisco sobre el tamaño final de la lavanda fue mínima, incluso cuando éstas fueron podadas.
En todas las especies, cuando no se podó tras la simulación de pedrisco, las plantas mantuvieron un tamaño y una calidad similar al control, lo que sugiere no podar tras un pedrisco moderado.
Respecto el color de las hojas, éste no se vio afectado por los tratamientos en ninguna de las especies, pero cuando se podaron las adelfas, el color de las flores de la amarilla fue un poco más anaranjado y oscuro, y el de la rosa un poco más rojizo y también más oscuro, lo que parece motivado por la influencia ambiental al retrasarse la floración.
Las podas retrasaron la precocidad de la floración de las dos adelfas entre 3 y 4 semanas, con mayor incidencia en la variedad rosa. La capacidad florífera de la variedad rosa de adelfa disminuyó en todas las plantas sometidas a la simulación del pedrisco (con o sin poda), y en la variedad amarilla sólo lo fue cuando se podó severamente. Esto demuestra una mayor sensibilidad de la floración al pedrisco de la variedad rosa. En lavanda las podas redujeron entre un 10% y 15% el número de inflorescencias por planta, pero esto no desmereció el aspecto ornamental de estas plantas.
Los investigadores señalan que como no se apreciaron grandes diferencias en los efectos producidos por las dos intensidades de poda en las plantas estudiadas, si tenemos que podar (tras una granizada severa) no debe preocuparnos la intensidad de su realización siempre que se mantenga dentro de los rangos estudiados en este experimento.
Investigadores: (1,2)Sebastián del Pilar Bañón Arias Sebastian.Arias@upct.es, (1)Juan Antonio Martín López, (1)Raquel Valdés Illan y (1)Julián Miralles Crespo